miércoles, marzo 07, 2012

EL CUIDADO DEL EGOCENTRISMO


Los trabajos comunales de ese año habían finalizado con una participación excelente. El Anciano y Sabio Argizuri que ejercía de alcalde en su aldea natal Lur organizo una comida popular para celebrarlo. Tartalo, muy religioso y practicante de una austeridad eremita, se escandalizaba de que el Alcalde de su aldea dilapidase de esta forma parte del dinero recaudado, y máxime en un año donde la sequia había diezmado buena parte de la cosecha. En la reunión, que como todas las semanas, se celebraba al pie del roble centenario de la vieja aldea, Tartalo se levanto y le dijo a su viejo amigo el alcalde...
“Tú vives a costa de los demás y no te remuerde la conciencia organizar una comida popular dónde vas a gastar de una manera tan superficial el dinero que con tanto esfuerzo hemos recaudado entre todos. Aprende de mí, ahorro todo lo que puedo, mi comida es muy frugal y soy tan desinteresado que jamás pienso en mí mismo, sólo en los demás". A lo que Argizuri respondió sin inmutarse "Yo soy tan altruista que me miro a mí mismo como si fuera otro; así que no me cuesta mucho servirlo como si fuera yo mismo. No sé si me entiendes mi querido amigo...pero tu altruismo se asienta en la agresividad de querer no ser egoísta y el mío en el cuidado del egocentrismo”.  
Los seres humanos al igual que Tartalo, personaje de un solo ojo en la mitología Vasca, estamos muy influenciados y dominados por autoridades de todo tipo, bien sean sociales, religiosas o políticas. Estas nos imponen todos los días determinados patrones y determinadas estructuras que hacen que nuestras vidas estén muy limitadas. Mientras la mente y el corazón se estén forzando a adaptarse a un estilo particular de conducta, a un patrón de autodefensa egoísta, tendrá que haber siempre temor, el cual niega la verdadera realización y convierte al hombre en una máquina imitativa. Cuando buscamos el altruismo para encontrar reconocimiento o alguna recompensa bien sea en esta vida o en la siguiente, estamos siendo egoístas en su forma más sutil.
Estamos amaestrados en el altruismo, ya que se nos enseña y/o enseñamos de “forma agresiva” a no ser egoístas. Las afirmaciones de,, sigue estos preceptos y serás una persona realizada, o hijo no seas tan egoísta por ejemplo son muy elocuentes,  El fomento del altruismo se asienta en el cuidado del egocentrismo y no en su “represión. Debemos comprender realmente en qué consiste la realización individual en la sociedad, en vez de aspirar a una perfección artificial y/o de buscar la virtud en los ideales, en los patrones o en las doctrinas. Tenemos que descubrir la causa de la frustración, la cual es el egoísmo en sus múltiples formas sutiles. Mientras estemos viviendo dentro de un conjunto de valores falsos, tiene que haber conflicto y sufrimiento. Nadie puede sacarnos de ahí excepto nosotros mismos mediante nuestro propio esfuerzo y comprensión.

2 comentarios:

franciscamejiasbenitez@gmail.com dijo...

Comparto esta información, me resulta muy interesante, mil gracias.

Manu-el dijo...

Estupendo Francisco...cualquier otro comentario o reflexión sera también bienvenido.

Saludos y Abrazos
Manu